Gustavo Faverón Patriau (Lima, 1966) es doctor en literaturas hispanas por la Cornell University y actualmente trabaja como profesor asociado en Bowdoin College, Maine, donde dirige el Programa de Estudios Latinoamericanos. Es autor del libro de historia Rebeldes (Madrid: Tecnos, 2006) y del libro de teoría literaria Contra la alegoría (Zurich: Olms Verlag, 2011). Ha editado Toda la sangre: antología de cuentos peruanos de la violencia política (Lima: Matalamanga, 2006) y, junto con Edmundo Paz Soldán,Bolaño salvaje (Barcelona: Candaya, 2008; edición aumentada en 2013). El anticuario ha sido traducida al inglés en el sello Black Cat, de Grove / Atlantic (2014) y está siendo traducida al turco, árabe, chino y japonés.
Minimosca es un laberinto con forma de novela, un agujero de gusano en la historia, un portal hacia dimensiones paralelas enloquecidas, donde se confunden la realidad y la memoria, la ficción y la metaficción, la imaginación y el tiempo. En sus páginas conviven la comedia del espanto, el drama romántico de la locura, la tragedia de la historia universal y las venganzas del mito clásico, como unas Mil y una noches contadas por infinitas Sherezades.
Los innumerables relatos que componen Minimosca cubren más de un siglo de la historia de Europa y las Américas: las guerras mundiales, el Holocausto, los Balcanes, el arte de vanguardia en Francia y los Estados Unidos, las dictaduras de América Latina, el Perú de Sendero Luminoso, la confusión contemporánea ante el horror de la verdad y la seducción de la mentira. Sus personajes ûmujeres sobrevivientes, boxeadores desquiciados, padres devoradores, psicópatas desdoblados, exiliados, migrantes clandestinos, y avatares tragicómicos de Stephen King, Marcel Duchamp, Allen Ginsberg, Georgette Phillipart o César Vallejoû están marcados por la insania, el absurdo y el pánico de perderlo todo, pero también, por la esperanza, el amor y la amistad hasta las últimas consecuencias. Más que una novela o muchas novelas entretejidas, Minimosca es una experiencia de vida que lectoras y lectores recordarán para siempre.