Irene Pujadas (Sant Just Desvern, 1990), es una escritora catalana, autora de La intrusa. Ha trabajado en la revista Butxaca y en el sector editorial. Ha colaborado con el Diari Ara (Ara llegim) y con otros medios digitales como La Llança, Núvol o La Directa. En 2017 fue una de las tres fundadoras de la revista BRANCA. En 2020 ganó el premio Documenta de Narrativa con Els desperfectes, una recopilación de cuentos que recibió también el premio Ciutat de Barcelona y tuvo una buenísima acogida entre lectores y críticos, hasta el punto de que el primer relato, que da título al conjunto, fue traducido al inglés y publicado en la prestigiosa revista The New Yorker en verano de 2024. Actualmente trabaja a Angle Editorial.
1. ¿Cómo definirías tu libro en pocas palabras?
Es una novela de aventuras.
2. ¿Supiste desde el principio que La intrusa sería el título o barajaste otras opciones? ¿Cuáles?
Exploré títulos tipo «El viatge endins de…», justamente en la línea de las novelas de aventuras, pero echaban estrepitosamente atrás. ¡Nadie se lo habría comprado!
3. ¿Qué ha sido lo más difícil del proceso de escritura de este libro de cuentos?
La intermitencia. La prueba y error fue de las cosas más difíciles (mucho capítulo en la papelera) pero también de las más estimulantes (muchas posibilidades).
4. ¿Qué lecturas, películas o música te inspiraron a la hora de escribir La intrusa?
Por un lado las novelas de aventuras del XVIII, tipos Els viatges de Gulliver de Jonathan Swift o El viatge a sota terra de Niels Klim de Ludvig Holberg (ambas publicadas en Adesiara), pero también el tono de obras de la literatura del absurdo como Mercier i Camier de Beckett (publicado en Quid pro Quo) o El desert dels tàrtars de Dino Buzzati. También neuróticos hiperbólicos como Pirandello en Un, ningú i cent mil (Edicions de la Ela Geminada). Miré películas como Fantastic Voyage y fui manchando tonos, frases y escenas de aquí y de allá.
5. ¿Tienes alguna rutina o ritual de escritura? ¿Cómo es tu proceso creativo?
No tengo ninguna rutina, el tiempo de escritura depende sobre todo del grueso de otros trabajos y de los senderos del vivir. En el caso de esta novela compré papel de regalo blanco, enorme, y lo utilicé tipo póster para escribir escenas posibles, ideas de fondo, frases, personajes, temas de tono… Iba bien para pensar de forma más espacial y ancha, fuera del espacio reducido de la libreta o del ordenador, y también para no perderse.
6. ¿Qué libro fue decisivo para que quisieras convertirte en escritora?
Podría decir Winesburg, Ohio, de Sherwood Anderson, por la mezcla de grotesco y de redención (¡todos estamos torcidos y todos buscamos algo!, etcétera). Sin embargo, hace años que no lo releo y sospecho que esta pregunta podría responderla con muchas de las lecturas que hice en época universitaria. Yendo más atrás, podría decir la poesía de Joan Brossa y, rebobinando por completo, los cómics del Massagran. Pero en el fondo es un misterio, no existe un gran ‘clic’.
7. ¿Qué libro cambió tu manera de ver el mundo?
El catálogo de la retrospectiva de Perejaume en La Pedrera: Ai, Perejaume, si veies la munió d’obres que t’envolten, no en faries cap de nova! Y, evidentemente, la obra de Perejaume.
8. ¿A qué libro vuelves una y otra vez?
En los cuentos de Lydia Davis.
9. ¿Cuál es tu personaje de ficción favorito?
Amé mucho a Silas Marner, de George Eliot.
10. ¿Cuáles son tus tres autores de referencia?
Depende de qué tipo de referencia y de integridad busque, hay autores que respeto por la construcción de sus frases, otros por su posición ética frente al mundo o por su terquedad literaria, otros por la valentía a la hora de explorar las partes más sucias y crueles del alma. Sinceramente cuando tengo que volver a algún sitio vuelvo a las pinturas de Georgia O’Keeffe o de Joan Miró.
11. ¿Qué libro estás leyendo actualmente?
El conte de l’alfabet, de Xènia Dyakonova (L’Avenç).
12. ¿Qué otros libros finalistas o ganadores de los PFN —de esta edición o de anteriores— recomendarías?
Voy a decir sólo uno, mi preferidísimo: Las malas, de Camila Sosa. Una obra maestra.