*Texto original en catalán.
Ganador del Premio Finestres de Cómic a Mejor Obra CIJ: el discurso de agradecimiento de Artur Laperla a los Premio Finestres 2026
Hola, buenas noches a todo el mundo.
Muchas gracias a la Fundación Finestres y al jurado por este premio. Estoy muy contento. Como todos los dibujantes que han salido aquí, de pequeño, también quería ser dibujante de cómics. Me encantan los cómics.
El primer cómic que hice fue un cómic infantil. Era infantil porque yo tenía seis años y porque era un cómic de Mortadelo y Filemón, era una especie de versión de La caja de los diez cerrojos. En esa época devoraba los cómics de Mortadelo y Filemón.
Ahora sigo leyendo cómic, mis lecturas son más variadas, hay un poco más de todo, y sigo haciendo cómics infantiles también.
Llevo quince años escribiendo y dibujando las aventuras de Superpatata. Superpatata es una serie de cómics para primeros lectores que se publica en la colección Mamut de Bang Ediciones. El título no engaña, es una aventura de superhéroes protagonizada por un “supertubérculo”. Al principio, Superpatata era SuperMax, el superhéroe mejor peinado de la ciudad. Su archienemigo, el Doctor Malvat, le dispara con un rayo “patatizador”. Pero Supermax, incluso convertido en patata, conserva sus poderes. Y ahora es, desde hace quince años… Superpatata. Más allá de la peripecia, de la aventura y del humor, Superpatata es un cómic que quiere ser un cómic, que está orgulloso de ser un cómic. Bebe directamente de la historia y la tradición de los cómics. Es un cómic de superhéroes, un género canónico, el único propio de los cómics, que nace y se desarrolla con los comicsbooks. Mezcla todo tipo de géneros e influencias. Desde esos primeros cómics de Mortadelo hasta cómics de terror de la Warren o el Spirit de Will Eisner debidamente adaptados para el público infantil.
Para mí el cómic no es un medio, sino un fin en sí mismo. De hecho, es mi medio de vida, mi forma de vida.
Más que la historia, me interesa el ritmo, la métrica que se establece con el diseño de página, la planificación de las viñetas y la relación entre texto, línea y color. Además, concretamente, Superpatata contra la Nanomalicia, se presenta en un formante de cuatro comicbooks, un formato clásico de los cómics, y con una tipografía en el título que recuerda a la de Action Comics, la primera revista donde se publicó Superman.
Solo decir que estoy supercontento de recibir este premio, es un reconocimiento muy grande, no solo para esta última aventura de Superpatata, sino porque pienso que es un gran reconocimiento a toda su trayectoria. Y es un empuje muy grande para seguir escribiendo y dibujando cómics para niños y niñas, como mínimo (espero) durante los próximos quince años.
Muchas gracias.